lunes, febrero 23, 2009


esta imágen se parece mucho a lo realizado conceptualmente por Nikolai Ladovski en su concepción de la Ciudad Dinámica a fines de los años 20 del siglo pasado.

viernes, octubre 05, 2007

KHÔRA

“KHÔRA”, EL SIMBOLISMO ESPACIAL DE PLATÓN:

(revalidación de los Temperamentos y Tipologías Caracterológicas en la escritura manuscrita)

Francisco Viñals Carrera y Mª Luz Puente Balsells
Directores del Master en Grafística, Grafopatología y Grafología Forense, UAB

Khóra nos ayuda a captar los elementos psicofísicos en su propia manifestación reflejada en el simbolismo espacial, lo cual supone una clave decisiva a integrar en la valoración grafonómica de las expresiones grafoescriturales para la comprensión de las fuerzas psicosomáticas y
volitivo-morales, en la elaboración del retrato de la personalidad.
Antes de que Max Pulver nos descubriera a los grafólogos el simbolismo espacial con todas las elogiables aportaciones psicoanalíticas, especialmente de matiz jungniano, es conveniente conocer el esquema espacial de Platón, descrito en Timeo con notables coincidencias con Pitágoras.
Para Platón, el espacio –Khôra- se visualiza en el cruce entre la historia cronológica de nuestro mundo y nuestras historias personales. Se produce en la coincidencia entre el devenir del mundo con nuestros pequeños tiempos. Por lo tanto, nuestro espacio está en confluencia de estos dos aspectos y otros más. El medio es la fijación del tiempo. El espacio se configura a través de la cristalización puntual y sujeta a cambios de acontecimientos históricos. Desde este punto de vista, el medio sería con relación al espacio una fijación de devenires. La estructura "Khóra" es una cruz, que en lenguaje de la escuela grafológica italiana podríamos definir como: eje vertical (camino de la voluntad) y eje horizontal (camino de la inteligencia). "Khóra" es la intersección de la fuerza volitiva y de la fuerza intelectual, es el movimiento en el espacio y el tiempo propios, que caracterizan la propia esencia de la personalidad (temperamento, carácter e inteligencia).
Al observar el eje vertical, descubrimos la situación que expone Platón respecto al "Ser" en contraposición al "Estar". En nuestra cultura, precisamente derivada de su influencia, queda clara la diferencia entre el "ser" y el "estar". Ello lo apreciamos por la lengua, pero hay que tener en cuenta que en otras lenguas no se diferencian ambos términos, lo cual repercute en su cultura y en la concepción de las cuestiones. También podría repercutir en el estudio de la grafía, la importancia del simbolismo vertical, la verticalización de los trazos, que es el máximo exponente de la coordenada espacio y, en psicofisica, al autoconcepto de la propia dignidad, del poder y el mando, la autoafirmación y en AT la posición del Padre, la seguridad de una actitud vital de "Yo estoy bien, tu estás mal". El "ser" se implica directamente en el mundo de las ideas; por ello se le relaciona con el espacio abstracto, alguien "se siente" en un determinado status, puede ser imaginario o no. Por otra parte, si alguien "está" en determinada situación aquí son los condicionantes los que definen al sujeto; por ello se habla de espacio en concreto, se vive la experiencia, se sitúa en tal condición por lo pragmático, se materializa, sólo queda la realidad física al desnudo, sin atributos imaginarios o ideales. Esta diferenciación en nuestra cultura ayuda precisamente a desarrollar el concepto de abstracto e idealización (zona superior) respecto de !o concreto y de lo que más se aproxima al cuerpo o a los propios instintos (zona inferior).
Respecto al eje horizontal, que en psicofísica podríamos relacionar con la coordenada tiempo, y que en AT (Análisis Transaccional) identificamos con el trabajo de la inteligencia, propiamente como se mueve el "Adulto" y también el "Pequeño Profesor", vemos que ya Platón lo distribuía: dextrógiramente como logos y sinistrógiramente como mito. Hay que tener en cuenta que en nuestra cultura se tiende más al logos que al mito; nuestra tendencia es considerar que el pensamiento correcto es el logos y vamos inhibiendo o anulando el mito, y, por ello, también consideramos que las culturas primitivas son inferiores. Así, por este pensamiento tan racionalizado con la búsqueda constante de la lógica y la deducción nos autolegitimamos superiores a ellos. Pero, ¡cuidado!, a pesar del abuso que hemos hecho del método deductivo, especialmente con el frío empirismo, nosotros mismos todavía nos refugiamos en el mito (la propia metafísica está entre la abstracción y lo sobrenatural). Pero en general en nuestra cultura se confunde a veces el conocimiento con la taxonomía (clasificación), ponemos cada cosa dentro de un casillero y, en ocasiones, se abusa de la sistematización y se desvalorizan las formas. Así como el logos se identificaría más con los procesos mentales propios del "Adulto" (AT) y la función consciente "Pensar" de Jung, el mito se relacionaría mejor con las funciones inconscientes "Intuir" y "Percibir" de Jung, también implicadas con el "Pequeño Profesor" del A T (el saber sin saber por qué).
Nuestra escritura va de izquierda a derecha; en otras culturas no es así. A nosotros nos preocupa mucho la búsqueda y consideración de lo razonable, la valoración por el razonamiento, si no existen unas pautas el pensamiento no es válido, pero luego nos quedamos sorprendidos de ciertas aptitudes que tienen otros pueblos, a veces indígenas, su filosofía de vida, la contradicción que observamos con nuestra falta de sentido común, el mundo imaginario de perfección terrenal en el que vivimos que normalmente está excesivamente idealizado en el propio materialismo y choca con el vínculo del ser humano con el resto de la creación, la fuerza de lo espiritual, la unión con el origen y fuente de la vida.
Khóra también es el propio centro, es la suma de procesos que tienen lugar en ella. Por lo tanto, también se correspondería con la zona del propio Yo y de lo afectivo por el autosentimiento del propio espacio. (Los cuadros explicativos y de comparación en el “simbolismo del espacio” pueden consultarse en: Viñals, Francisco y Puente, Mª Luz, Psicodiagnóstico por la Escritura, Grafoanálisis Transaccional, Ed. Herder, Barcelona 1999) No es fácil definir “Khôra”, pero viene a ser algo así como “el espacio en general”, que no tiene porque ser el espacio ocupado por algo en concreto.
Para Platón, según Ross (1986), la espacialidad o extensión es inseparable de todos los objetos de sensación y algo necesario para su ser. Tal como comenta este gran autor, que se distingue en mucho de otros estudiosos de Platón como podrían ser Crombie o Gómez Robledo (los cuales no llegan a comprenderlo en profundidad), debe diferenciarse claramente de las interpretaciones aristotélicas sobre la materia (o lugar que contiene algo). Por supuesto, en este sentido del espacio, la visión aristotélica es mucho más limitada que la de Platón y ha provocado muchas confusiones a lo largo de la historia.
Para poder comprender un poco el simbolismo del espacio vislumbrado en Timeo, autores como Derrida (1993) han tenido que entrelazar de forma muy inteligente las premisas y postulados que, a veces, quedan sólo en entredicho o se dan ya por conocidos en los Diálogos del Maestro, por ejemplo, la forma de situar mito y Iogos o “ser” y “estar”. Se descubre por las constantes referencias bipolares de opuestos, la insinuación invertida y simétrica, vinculada, al propio tiempo, a otras descripciones.
Gran parte del esquema simbólico está también relacionado con la descripción de la creación del universo, el mundo y el alma, ésta última con sus círculos en forma de X, uno que rueda sobre lo semejante y otro sobre lo distinto. Hay frases clave como "(...) la nodriza del devenir mientras se
humedece y quema y admite las formas de tierra y aire (...)"; ello supone no sólo la trayectoria del círculo, sino las zonas donde están básicamente situados cada uno de los cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra (sanguíneo, nervioso, linfático y bilioso), con una correlación grafopsicológica que proponemos por ser una síntesis de cada uno de ellos: expansión, variación, plasticidad y resistencia.
Allport (1963) recuperando a Wundt propone el estudio de la conducta expresiva como uno de los enfoques más prometedores para el estudio de la personalidad individual, donde se tiene en cuenta el temperamento dentro de la naturaleza involuntaria de la expresión en contraposición a la conducta adaptativa de tipo consciente.
La correlación muscular con la expresión grafoescritural del temperamento y del carácter está perfectamente validada por múltiples pruebas y cuestionarios, entre las que podemos destacar el PMK o Test Miokinético del eminente grafólogo Dr. Emilio Mira y López (1951), asignatura obligada en diversas universidades y especialmente en la Diplomatura de Postgrado de Peritaje Grafopsicológico de la UAB, Viñals F. y Puente, MªL (2006).
La intervención de grupos de músculos agonistas o antagonistas en cada factor (por ejemplo: en el Tono vital, en la Reacción vivencial, o en la Agresividad), no solo ratifica la condicionante de la expresión gráfica sino que la vincula a la Khòra o simbolismo espacial básico de Platón por la identificación gestual del elemento “Fuego” con la expansión hacia adelante (altura y avanzando), en contraposición al elemento “Agua” que se repliega, se queda abajo, se adapta plásticamente al recipiente o cae cuando no hay soporte. Asimismo el elemento “Tierra” con la manifestación de la tensiónresistencia que se ejercita por flexión en los movimiento descendentes que verticalizan los trazos en su avance horizontal cuya persistencia se contrapone a la ligereza, desconexión o desigualdad cambiante del elemento “Aire” o gestos influidos por los músculos antagonistas que suspenden o aligeran la carga de la tensión-presión de arriba-abajo, alterando dicha constante por la fuerza que eleva el trazo hacia sí y no hacia los demás cuando debería presionar en su descenso. Cabe recordar que estos conceptos están constantemente reinterpretados desde las nuevas ópticas de la personalidad, pero siempre presentes en la renovada ciencia de la psiquiatría y psicología por ser indiscutible la importancia del temperamento (estructuras genéticas o heredadas) Millon (1998), también expuestas por el TCI-R como: –HA-, -RD-, -PS- y –NS-- (Cloninger, Sven) y su diferenciación o puntos de interrelación con el carácter (resultados de la conjunción del temperamento con la influencia externa y ejercicio de la propia voluntad para la autodirección, cooperación, autotrascendencia).
Las tipologías temperamentales y caracterológicas suponen pues una riqueza extraordinaria para verificar y complementar el estudio de la escritura manuscrita; es algo que los científicos de la grafología dejaron bien claro, como el Dr. Emilio Mira y López y luego el Dr. Jean Charles Gille (1978, 1990, 1991), cuya bibliografía es obligada en los estudios del Master en Grafística, Grafopatología y Grafología Forense de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Ningún grafólogo de cierto nivel en nuestros días deja de tener en cuenta la aportación del temperamento en sus estudios (ya sea con las modalidades de Moretti, de Vels u otras corrientes) y el carácter (por ejemplo con nuestro sistema de Grafoanálisis Transaccional de Viñals & Puente con base al AT de Eric Berne).
Por lo tanto, vemos que la descripción que nos hace Platón en el khóra no se contradice en absoluto con los posteriores descubrimientos de raíz psicoanalítica (cabe también recordar que el psicoanálisis no es tan nuevo, pues sin conocer a Freud, ya lo practicaban determinadas tribus de indios cercanas a Washington).
De alguna manera khôra supone una revalidación del simbolismo del espacio que aplicamos en la psicología de la escritura o Grafoanálisis por medio de la psicofísica y mucho más importante, por mediación de khóra encontramos también la revalidación de la física (fuerzas temperamentales
no solo descubiertas en Grecia, sino también en Japón sin conocer a Hipócrates: “Taiheki” y actualmente vigentes en medicina) y la mente (carácter y personalidad profunda por mediación del Análisis Transaccional).
Selección de párrafos de Timeo. Clave para la interpretación del Simbolismo del Espacio:
33: “(...) La composición del mundo incluyó la totalidad de cada uno de los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra) (...)”.
“(...) que el conjunto fuera lo más posible un ser vivo (...)”.
“(...) La figura apropiada para el ser vivo que ha de tener en sí a todos los seres vivos debería ser la que incluye todas las figuras. Por tanto, lo construyó esférico, con la misma distancia del centro a los extremos en todas partes, circular, la más perfecta y semejante a sí misma de todas las figuras, porque consideró mucho más bello lo semejante que lo disímil (...)”.
35: “(...) por el contrario, el Demiurgo hizo el alma primera en origen y en virtud y más antigua que el cuerpo. La creó dueña y gobernante del gobernado a partir de los siguientes elementos y como se expone a continuación. En medio del ser indivisible, eterno e inmutable y del divisible que deviene en los cuerpos, mezcló una tercera clase de ser, hecha de las otras dos. En lo que concierne a las naturalezas de lo mismo y de lo otro, también compuso de la misma manera una tercera clase de naturaleza entre lo indivisible y lo divisible en los cuerpos de una y otra. A continuación, tomó los tres elementos resultantes y los mezcló a todos en una forma: para ajustar la naturaleza de lo otro, difícil de mezclar, a la de lo mismo, utilizó la violencia y las mezcló con el ser. Después de unir los tres componentes, dividió el conjunto resultante en tantas partes como era conveniente, cada una mezclada de lo mismo y de lo otro del ser (...)”.
36: “(...) A continuación, partió a lo largo todo el compuesto y unió las dos mitades resultantes por el centro, formando una X. Después, dobló a cada mitad en círculo, hasta unir sus respectivos extremos en la cara opuesta al punto de unión de ambas partes entre sí y les imprimió un movimiento de rotación uniforme. Colocó un círculo en el interior y otro en el exterior y proclamó que el movimiento exterior correspondía a la naturaleza de lo mismo y el interior a la de lo otro. Mientras a la revolución de lo mismo le imprimió un movimiento giratorio lateral hacia la derecha, a la de lo otro la hizo girar en diagonal hacia la izquierda y dio un predominio a la revolución de lo mismo y semejante, pues la dejó única e indivisa (...)”.
“(...) Puesto que el dios la compuso de estos tres elementos: la naturaleza de lo mismo, la de lo otro y el ser, la dividió proporcionalmente y después la unió. Cuando, al girar sobre sí misma, toma contacto con algo que posee una esencia divisible o cuando lo hace con algo que la tiene indivisible, dice, moviéndose en su totalidad, a qué es, eventualmente, idéntico, de qué difiere o de qué es relativo y, más precisamente, cómo y de qué manera y cuándo sucede que un objeto particular es relativo a lo afectado por otro objeto del mundo del devenir o del de los entes eternos e inmutables. Cuando en el ámbito de lo sensible tiene lugar el razonamiento verdadero y no contradictorio sobre lo que es diverso o lo que se mueve a sí mismo, y cuando el círculo de lo otro, en una marcha sin desviaciones, lo anuncia a toda su alma, entonces se originan opiniones y creencias sólidas y verdaderas, pero cuando el razonamiento es acerca de lo inteligible y el círculo de lo mismo con un movimiento suave anuncia su contenido, resultan, necesariamente, el conocimiento poético y la ciencia (...)”.
“(...) Cuando su padre y progenitor vio que el universo se movía y vivía como imagen generada de los dioses eternos, se alegró y, feliz, tomó la decisión de hacerlo todavía más semejante al modelo. Entonces, como éste es un ser viviente eterno, intentó que este mundo lo fuera también en lo posible. Pero dado que la naturaleza del mundo ideal es sempiterna y esta cualidad no se le puede otorgar completamente a lo generado, procuró realizar una cierta imagen móvil de la eternidad y, al ordenar el cielo, hizo de la eternidad que permanece siempre en un punto, una imagen eterna que marchaba según el número, eso que llamamos tiempo(...)".
“(...) “era” y “será” son formas devenidas del tiempo que de manera incorrecta aplicamos irreflexivamente al ser eterno. Pues decimos que “era”, “es” y “será”, pero, según el razonamiento verdadero, sólo le corresponde “es”, y el “era” y el “será” conviene que sean predicados de la generación que procede en el tiempo (...)”.
52:
“(...) Además, hay un tercer género eterno, el del espacio, que no admite destrucción, que proporciona una sede a todo lo que posee un origen, captable por un razonamiento bastardo sin la ayuda de la percepción sensible, creíble con dificultad y, al mirarlo, soñamos y decimos que necesariamente todo ser está en un lugar y ocupa un cierto espacio, que lo que no está en algún lugar en la tierra o en el cielo no existe. Cuando despertamos, al no distinguir claramente a causa
de esta pesadilla todo esto y lo que está relacionado, ni definir la naturaleza captable solamente en vigilia y que verdaderamente existe, no somos capaces de decir la verdad: que una imagen tiene que surgir en alguna otra cosa y depender de una cierta manera de la esencia o no ha de existir en absoluto, puesto que ni siquiera le pertenece aquello mismo en lo que deviene, sino que esto continuamente lleva una representación de alguna otra cosa (...)". (referencia directa a la chôra).
“(...) Hay ser, espacio y devenir, tres realidades diferenciadas, y esto antes de que naciera el mundo. La nodriza del devenir mientras se humedece y quema y admite las formas de tierra y aire y sufre todas las otras afecciones relacionadas con éstas, adquiere formas múltiples(...)”. www.grafologiauniversitaria.com
BIBLIOGRAFIA:
Allport, G. W., Pattern and growth in personality / La personalidad: su configuración y desarrollo, Nueva York, Holt, Rinehart y Winston, 1963 / Barcelona, Herder, 1974.
Cloninger C.R., Przybeck TR., Svrakic DM. (1991) The Tridimensional Personality Questionnaire: U.S. normative data. Psychological Reports 69: 1047-1057.
Cloninger CR., Svrakic DM. Przybeck TR. (1993) A psychobiological model of temperament and character. Archives of General Psychiatry 50: 975-990.
Cloninger CR (1994) Temperament and personality. Current Opinions in Neurobiology 4: 266-273.
Derrida, Jacques (1993): Khôra. Galilee, París
Gille-Maisani, J.Ch. (1990): Tempéraments psychobiologiques et groupes sanguins. Expression graphologique et artistique, Frison Roche.
Gille-Maisani, J.Ch. (1978): Types de Jung et tempéraments dans l’écriture. Correlation avec le groupe sanguin. Utilisation en psychologie appliquée, Maloine, 1ª parte.
Gille-Maisani, J.Ch. (1991): Psicología de la escritura, Barcelona, Ed. Herder.
Millon, Theodore (1998) Disorders of Personality: DSM-IV-TM and Beyond, 2nd Edition. John Wiley & Sons, Inc. NY, 18-20, 44-ss.
Mira y López, E. Le Psychodiagnostic Miocinétique. *(e-libro) Centre de Psychologie Appliquée, Paris, 1951; 2da ed. 1962. Edición en español:
Psicodiagnóstico Miokinético (PMK) Ed. Paidós, Buenos Aires, 1957; 2da ed. 1962; 6ª reimpresión, 1979. Edición en inglés: Myokinetic
Psychodiagnosis, Ed. Logo Press, New York, 1958. Edición en alemán: Ed. Hans Huber, Berna, 1964.
Muntañola, Josep: Hermeneutics, semiotics and architecture. Timaeus revisted. Mecanografiado.
Platón (1992): Diálogos VI; Filebo, Timeo, Critias. Traducciones, introducción y notas por M. Ángeles Durán y Francisco Lisi. Gredos, Madrid
Ross, David (1986): Teoría de las ideas de Platón. Cátedra, Madrid
Streletski, Dr. Camille (1943): Précis de Graphologie pratique, deuxieme édition entiérement revue et corrigée, Vigot Frères, Editeurs, Paris, 11-12
Sven Brändstrom, Paul Schlette, Thomas R. et al. (1998) Swedish Normative Data on Personality Using the Temperament and Character Invetory. Comprenhensive Psychiatry, Vol. 39, No 3: 122-128.
Viñals, Francisco, Puente, Mariluz (1999): Psicodiagnóstico por la escritura, Grafoanálisis Transaccional, Editorial Herder, Barcelona.

miércoles, agosto 29, 2007

MOISEI YAKOVLIEVICH GUINZBURG

MOISEI YAKOBLEVICH GUINZBURG

En cualquier período de la historia se encuentran nombres de arquitectos tales, cuya creación, independientemente de la cantidad de proyectos realizados, ha tenido una influencia significativa en la arquitectura de su tiempo. Sus proyectos y construcciones casi siempre han
generado fuertes discusiones. Es más, la atención hacia las creaciones de tales arquitectos se
explica ante todo porque en cada una de ellas se contienen nuevas ideas, movimientos “hacia lo nuevo”.
El camino creativo de tales arquitectos es difícil. Este ha sido el camino de la lucha por lo nuevo, la lucha con lo antiguo que trata de enraizarse en la vida. Pero sin estas personas es imposible imaginarse el desarrollo de la arquitectura. Justamente de este tipo de arquitectos fue Moisei Yakoblevich Guinzburg, quien entregó su vida en la búsqueda de lo nuevo.
Hijo de arquitecto, casi desde sus años de infancia eligió su futura profesión por lo que, terminando la enseñanza media, viajó al extranjero para recibir su formación de arquitecto. Realizó estudios temporales en la academia de artes plásticas de París y luego en la escuela de arquitectura de Toulouse, para elegir finalmente la academia de artes de Milán como lugar de enseñanza. Al joven estudiante le preocupaba el problema de los caminos de desarrollo de la arquitectura moderna. Por esto, siguió atentamente los pormenores de lo que sucedía con la
arquitectura europea. Se dedicó a lo “moderno”1, interesándose de sobremanera en la búsqueda de los nuevos estilos y en tratar de pensar las nuevas estructuras metálicas desde un punto de vista artístico.
Guinzburg terminó sus estudios en 1914 y regresó a su patria con su diploma de arquitecto artista. Pero pronto descubrió que, independientemente de la buena preparación artística recibida en la academia de Milán, le faltaban conocimientos técnicos necesarios para el arquitecto contemporáneo. Entonces comenzó a estudiar nuevamente. Ingresó a la división de arquitectura del politécnico de Riga y, luego de tres años, recibió su segundo diploma, esta vez de ingenieroarquitecto.
En la primera obra personal de Guinzburg -parcela en Evpatoria- se combinaron muy bien las tradiciones del clasicismo con los rasgos estilísticos de lo moderno. Por proposición del mandante, el joven arquitecto viajó a Crimea para dirigir en terreno la ejecución de su primer proyecto. Trabajando en la construcción, que se prolongó algunos años, Guinzburg se dedicó a
pensar en los destinos de la arquitectura moderna. “El período entre 1917 y 1920-21 -escribió más tarde- fue para mi un tiempo de lucha interna con las tradiciones y los cánones tan estrictos de la escuela clásica adquiridos por mí en Italia.”
El joven Guinzburg llegó a Moscú en 1921. Pasaron dos o tres años y su nombre ya era conocido por cada uno de los arquitectos soviéticos. Inmediatamente después de su llegada a Moscú, se integró activamente en la lucha por la nueva arquitectura en los puntos mas candentes de este período. Estos fueron la reformulación de la escuela superior de arquitectura y la elaboración de la teoría arquitectónica. Desde 1921 Guinzburg fue profesor y, desde 1923, profesor2 del VKhUTEMAS. Guinzburg comienza su trabajo teórico desde los problemas de la composición arquitectónica, particularmente actual (contingente) en este período, cuando se desechaban muchos medios tradicionales en la expresión de los proyectos.

En 1923 Guinzburg publicó su primer trabajo teórico, “El Ritmo en la Arquitectura”, en el cual hizo el intento, en base al análisis de la experiencia de la arquitectura mundial, de encontrar la regularidad general compositiva presente en la arquitectura de cualquier tiempo y de cualquier época; en particular, la regularidad rítmica. Este libro fue el comienzo de un gran trabajo teórico. En 1923 hizo el intento de unificar a los partidarios de la nueva tendencia de la arquitectura en torno a la revista “Arquitectura” (de la cual hubo solamente dos números). En ella él fue su director responsable, escribiendo los artículos editoriales “Lo viejo y lo nuevo” y “La estética contemporánea”.

En 1923-24 Guinzburg intervino en la Sociedad de Arquitectos de Moscú con un discurso acerca de los caminos de desarrollo de la arquitectura moderna. En base a estos discursos escribió un nuevo libro: “Estilo y Epoca”, publicado en 1924, en el cual, a juzgar por algunos pasajes acerca de lo nuevo, muy sutilmente trató de prever los caminos del establecimiento de un nuevo estilo arquitectónico.

“La gran revolución socialista de Octubre y la Primera Guerra Mundial -escribió Guinzburgdibujaron un límite muy fuerte entre lo antiguo y lo nuevo en el desarrollo de la arquitectura”. El aparecimiento de lo nuevo en la arquitectura, él lo liga tanto con el progreso técnico como con los cambios en la vida social. Particularmente, Guinzburg le asignaba una gran importancia a la influencia del nuevo “usuario social” de la arquitectura: la clase obrera.

Cada época histórica tiene su tipo de construcciones, las que determinan el estilo arquitectónico. Estos tipos de construcciones, Guinzburg consideraba que eran las que estaban
más ligadas al “nuevo tipo de actividad social que se conformaba por la clase de los trabajadores” cuyo contenido de vida es el trabajo.
Las viviendas para trabajadores y la construcción industrial son la base de donde nace la nueva arquitectura, afirmaba Guinzburg. Ante el arquitecto moderno, escribía él, aparecen problemas completamente nuevos, los que será necesario resolver con nuevos medios. Consiguientemente deberá aparecer también un nuevo método de resolución de estos problemas solamente cuando “el arquitecto se sienta a sí mismo no como un decorador de la vida sino como su organizador”. Lo específico del nuevo estilo, según Guinzburg, es la tendencia a la simplicidad.

La estandarización del proceso productivo de la construcción y el gran rol de los problemas urbanísticos eran, para Guinzburg, importantes condicionantes del estilo vigente. Los trabajos de Guinzburg prepararon las bases para la unificación de una parte de los arquitectos innovadores en la plataforma teórica del constructivismo, que fue justamente lo que sucedió a mediados de los años veinte. El trabajo teórico y pedagógico casi no dejaba tiempo para la ejecución de proyectos. Sin embargo, ya en estos años participó en la vida arquitectónica no sólo como teórico sino también como arquitecto práctico. En sus proyectos así como en sus trabajos teóricos él buscaba los nuevos caminos para el desarrollo de la arquitectura basándose en los alcances de la técnica en las industrias modernas.

Así, por ejemplo, en uno de sus primeros proyectos de ese tiempo, el proyecto lanzado a concurso del palacio del trabajo (1922), se nota la influencia de la arquitectura de los elevadores, los que produjeron en Guinzburg una gran impresión por su novedad. Con posterioridad, la búsqueda de los nuevos caminos del desarrollo de la arquitectura tomaron otro sentido. En 1925, Guinzburg y los hermanos Vesnin organizaron la Sociedad de Arquitectos Modernos (OSA), la que fue integrada por arquitectos tales como M.O. Barsch, A.K. Burov, B.N. Vladimirov, G.G. Vegman, I.A. Golosov, I.I. Leonido, A.P. Ivanitski, G.M. Orlov y otros. La tendencia creativa de los arquitectos unidos en la OSA es conocida en la arquitectura soviética bajo el nombre de constructivismo. Como líderes y directores de este movimiento, los hermanos Vesnin y Guinzburg se complementaban muy bien.
En la creación de los Vesnin eran características la búsqueda de nuevas soluciones volumétrico-espaciales de los edificios públicos y, en Guinzburg, la elaboración profunda de los problemas teóricos y urbanísticos de la arquitectura y la búsqueda de nuevos tipos de vivienda.

En las páginas de la revista “Arquitectura Contemporánea” Guinzburg publicó varios artículos teóricos. A diferencia de los trabajos realizados durante la primera mitad de los años veinte, en donde, en general se trataron problemas de la composición arquitectónica y del estilo, en estos artículos la atención fue acaparada por los problemas sociales: la nueva organización de la forma de vida, la búsqueda de nuevos tipos de edificios, los problemas relacionados con la utilización d la tipologización y la industrialización de la construcción, la aclaración de las diferencias de principios entre la arquitectura soviética y la de los países capitalistas, etc...

Entre los años 1925 y 1928, Guinzburg generó una gran cantidad de proyectos entre los cuales hubo muchos que correspondieron a proyectos de participación en concursos abiertos. El edificio textil, el mercado techado, el edificio Orgametal, el edificio Rusgertorg, el edificio de los soviets en Majachkale y otros. Estos trabajos son interesantes como ejemplos de búsqueda de nuevos tipos de edificios, de una nueva actitud frente a la solución de los problemas funcionales, la utilización de construcciones modernas y de nuevos materiales de construcción, la utilización de 3 nuevos medios de expresión artística. Algunos de estos proyectos fueron ejecutados, como por ejemplo la casa de gobierno Alma-Ata. Sin embargo genera mayor interés el trabajo de Guinzburg en el ámbito de la construcción de vivienda y el urbanismo, que fueron comenzados en este tiempo.

Los problemas económico - sociales planteados por el partido comunista y el gobierno, exigían por parte de los arquitectos una nueva actitud en la resolución del problema de la vivienda, la búsqueda de nuevos tipos de vivienda para poder tener la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores en forma radical.

Uno de los primeros edificios con los cuales se comenzó la búsqueda del nuevo tipo de vivienda para trabajadores fue el edificio habitacional en la calle Mali Bronni Nº 21, construido en 1926 según el proyecto de Guinzburg. En esta nueva imagen de un edificio de cinco pisos con ascensor fueron generados, prácticamente por primera vez, los departamentos económicos de entre dos y cuatro habitaciones (recintos), con un nivel moderno de instalaciones, las que se convirtieron en modelo para la posterior construcción de departamentos de este tipo. Todos los edificios de departamentos tienen ventilación recta o angular, con instalaciones sanitarias de gas, muebles de guardar y tubos de basura. En la techumbre plana de las casas (con evacuación interna de aguas lluvia) fueron construidos jardines, en el primer piso tiendas, en el subterráneo lavanderías y bodegas.

En 1926 la revista “Arquitectura Contemporánea” publicó un concurso para el proyecto de vivienda del nuevo tipo. En el proyecto de Guinzburg “Casa Comuna”, como en los proyectos de los otros proponentes se preveía la organización del modo de vida de los habitantes dentro de los límites de un edificio, conservando los departamentos individuales. Más tarde, analizando los proyectos de las casas comuna, Guinzburg escribió “utopía abstracta” y “Esencia Social Equivocada”, donde decía que “este era el primer planteamiento del problema de la nueva vivienda que, con todos sus errores e imprecisiones, levantó y aclaró una gran cantidad de problemas complejos y permitió, en base a su experiencia, decididamente dejar de lado una gran cantidad de posiciones erróneas y a la vez alivianó el trabajo posterior en la generación del nuevo tipo de viviendas”.

En la formación de sus principios creativos jugó un gran rol su trabajo quinquenal (1928-32) sobre los problemas de la vivienda masiva y en las organizaciones gubernamentales de proyectos. La experiencia de este trabajo bajo la dirección de Guinzburg de una gran cantidad de arquitectos, ingenieros, economistas y profesionales del área de la higiene ambiental, fue generalizada en la publicación “Proyectos "Tipo", recomendados para la construcción del año 1930” y minuciosamente explicado por Guinzburg en varios artículos publicados el año 1934 en el libro “Vivienda”. En este libro él escribió: “en todas las etapas de nuestro trabajo nosotros tratamos de poner lo arquitectónico en el sentido en que esta palabra indica lo más correcto, es decir, la interrelación de los problemas sociales, técnicos y artísticos.
El trabajo sobre los problemas de la vivienda contiene en sí la generación de nuevos tipos de edificios habitacionales, departamentos y unidades independientes (incluyendo las de dos pisos), los problemas de la tipificación y estandarización de la vivienda, la utilización de nuevos materiales de construcción, problemas de planificación de los complejos habitacionales y de 4 planificación regional. Esta fue la primera elaboración profunda del problema de la construcción de vivienda en la arquitectura soviética y hasta el día de hoy conserva su significado práctico.

Junto con la elaboración del nuevo tipo de vivienda colectiva, los arquitectos bajo la dirección d Guinzburg generaron proyectos experimentales de viviendas, los, así llamados, de tipo transitorio los que hoy día se denominan como viviendas con servicios Uno de estos edificios fue construido entre los años 1928 y 1929 según el proyecto de Guinzburg e I.F. Milinis en Moscú en el ex boulevard Novinsky (edificio de vivienda del Narcomfin, calle Tchaikovski 25). Según el proyecto se previó la generación de un complejo comprendido por cuatro cuerpos independientes: vivienda, dependencias comunitarias, dependencias de servicios y jardín infantil. El proyecto fue ejecutado parcialmente. Fueron construidos los cuerpos habitacional, de recintos comunitarios y parcialmente el de servicios, pero sus funciones fueron cambiadas.
El cuerpo habitacional está compuesto por unidades departamento tipo, dependencias que están dispuestas en distintos niveles y tienen escalera interior. Este cuerpo está unido a través de un pasillo con el cuerpo de dependencias comunales en donde se ubicaba la cocina, los comedores y el jardín infantil. A las casas de tipo transitorio pueden ser asimiladas las construidas según proyectos de Guinzburg: complejo habitacional en Sverdlovski y la residencia para trabajadores en Rostokin, Moscú.

Un interés muy significativo para lo característico de la creación de Guinzburg es el proyecto de planificación y construcción de la región industrial Chernikovski, cercana a la Ufa, capital de Bashkirski3. En el proyecto fueron resueltos de manera integral los problemas de ubicación de la industria y la vivienda.

Proyecto de "La Ciudad Verde", en los alrededores de Moscú, Arquitectos M. Y. Guinzburg, M. Barsch, 1930; Magnitogorsk, proyecto de concurso de planificación de la ciudad, M. Ojitovich, M. Barsch, V. Vladimirov, N. Sokolov, 1930.

Muchas discusiones surgieron en aquel tiempo a raíz del proyecto "Ciudad Verde” elaborado por Guinzburg junto con el arquitecto Barsch. En este proyecto de contenidos bastante utópicos aparecen las aficiones de Guinzburg por las ideas desurbanísticas. Según el proyecto se proponía generar en las afueras de Moscú una gran región habitacional con grupos de edificios
ubicados en medio de la naturaleza, a un costado de las carreteras.

En la mitad de los años treinta Guinzburg, a la cabeza de un gran número de arquitectos elaboró el proyecto de planificación regional de la rivera sur de Crimea (Yalta-Misjor-Alupka), el que fuera uno de los primeros proyectos de su tipo elaborados en forma científica influyendo a la postre significativamente en el urbanismo soviético. Una década de trabajo en el ámbito de la arquitectura habitacional y de planificación regional se constituyeron en una etapa importante en la creación de Guinzburg.

En los años treinta Guinzburg participa activamente en muchos concursos de arquitectura. Entre ellos el Palacio de los Soviets, el Teatro de nombre B.I. Nemirovich-Danchenko, la región de Bashkiria5 habitacional Crasni Kamen en el bajo Tajil, el parque en el monte de David en Tbilisi4, el parque decultura y esparcimiento en Moscú, el pabellón de la exposición universal de París y otros. En variosproyectos (el edificio del Narcomtiazhprom, Izbesti) aparece la tendencia hacia la excesivamonumentalidad y la gigantomanía, la que se masificó en aquellos años bajo la influencia delconcurso para el proyecto del palacio de los soviets.
En 1935 Guinzburg comenzó su mejor producción (dentro de los proyectos ejecutados): el Sanatorio de Kislovodsk. Excepcionalmente exitosa desde el punto de vista urbanístico fue la disposición de los cuerpos principales del sanatorio en lo alto de la superficie reservada para la construcción, la que se erigía sobre las construcciones de la ciudad.
En 1939, entre los veinte primeros arquitectos, Guinzburg fue confirmado como miembro activo de la academia de arquitectos de la URSS. Continuando un gran trabajo creativo, Guinzburg dirigió en la academia a un conjunto de arquitectos en el trabajo “Historia General de la Arquitectura”. El fue uno de los autores fundamentales y el director responsable del tomo que salió estando él vivo “Arquitectura del Mundo Antiguo”. En los años de la gran guerra patria Guinzburg dirigió en la academia de arquitectos la comisión de tipologización e industrialización de la construcción y en 1943 proyectó y construyó la ciudadela para los mineros de Podmoscovia.
Cuando aparecieron los problemas inmediatos de la reconstrucción de las ciudades y pueblos destruidos por los fascistas, en la academia fueron generados equipos de trabajo para la elaboración de los correspondientes proyectos de reconstrucción.
Guinzburg se dedicó a la tarea de generar una nueva imagen para la ciudad héroe de Sebastopol. Hizo una gran cantidad de variantes de planificación de la parte central de la ciudad, conservando a la vez su estructura histórica tradicional.

Guinzburg no alcanzó a llevar a cabo el trabajo de la reconstrucción de Sebastopol. Lo más cercano a la ejecución fue el proyecto del nuevo panorama y obelisco en la “plaza de las dos defensas”. Tampoco terminó el proyecto de los dos nuevos sanatorios en Kislovodsk y en Oreand, Crimea, cuya construcción fue terminada después de su muerte.

Como evaluación objetiva de lo hecho por este gran maestro, debe decirse que su actividad jugó un rol importantísimo en el establecimiento de la arquitectura soviética. Basta con recordar su lucha contra el eclectisismo en la primera mitad de los años veinte, el gran trabajo organizativo por unificar a los partidarios de las nuevas tendencias en la OSA, la profunda elaboración del problema de la construcción habitacional, planificación regional y construcción de sanatorios.

Guinzburg hizo un aporte significativo en la elaboración teórica de la arquitectura soviética. Sería muy valiosa la reedición de sus trabajos teóricos por cuanto los mejores de ellos no han perdido vigencia incluso en nuestros días.

viernes, diciembre 15, 2006

ARQUITECTURA DE PAPEL





















Каверин М., Каверина О.
Второе Жилище Горожанина1985

Московский Центр Искусств
Новые пространственные впечатления получит горожанин в своем втором жилище – доме на природе, если этот дом будет похож на все что угодно, но только не на его надоевшую городскую квартиру. Цветы, фрукты, любимые предметы. Тогда и поселки садовых кооперативов превратятся в натюрморты

Kaverin M. Kaverina O.


La Seguna Vivienda del Ciudadano, 1985
Centro Moscovita de Artes
El ciudadano recibirá nuevas impresiones espaciales en su Segunda Vivienda, una casa en la naturaleza, si esta casa se parecerá a cualquier cosa, solo que no se parecerá al departamento urbano que ya lo aburre. Flores, frutas, cualquier tipo de objetos. Entonces, el pueblo de descanso se convertirá en una Naturaleza Muerta.
































lunes, diciembre 11, 2006

Jarkov, encuentro de los rios Lopan y Jarkov.
Zona central de la ciudad, al costado izquierdo de la fotografía se aprecia la Estación de trenes.
Al costado derecho, el centro histórico.

miércoles, febrero 01, 2006

Proyecto de Escuela para Niños Autistas










Autor: Andriei Aleksandrovich Tchernijov
Arquitecto

Escuela para niños autistas

Escuela para Niños autistas en la ciudad de Moscú
Autor: Andriei Aleksandrovich Tchernijov